Hemos efectuado, en un laboratorio interno, una prueba de corrosión, denominada CASS TEST, según la normativa DIN 50021, simulando lo que se define niebla salia; es prácticamente la reproducción de la atmósfera marina.
Se han probado algunas llantas existentes en el mercado testeándolas durante un ciclo de 240 horas; el cass test es una prueba muy severa, algunos fabricantes de automóviles lo exigen como test pre-compras.